De jugador clave en la selección a un lugar discutido dentro de la lista, del desequilibrio de sus jugadas a la inestabilidad de sus actos. Christian Cueva vuelve a ser el centro de la atención en la selección peruana pero no por su nivel de juego sino por hechos extradeportivos que han puesto en jaque el status de referente que ha llegado a tener dentro de la ‘Blanquirroja’.
La pelea en el restaurant-bar en Brasil, a pesar de la explicación de ‘Aladino’ de que estaba con un intermediario de una propuesta para cambiar de club en los próximos meses y fue agredido, igual dista de lo que se ha pedido en algunas conversaciones sobre las salidas nocturnas. Ayer no fue tomado en cuenta nuevamente por Santos y todavía no ha sido oficializada una suspensión temporal pero es lo más probable.
Mientras tanto, en la Videna observan al detalle a Cueva. El no tener continuidad -no ha jugado en su club desde antes de la Copa América Brasil 2019 que arrancó en junio pasado- es preocupante en el comando técnico y la directiva. “Es un tema que está en el límite”, ha señalado fuentes cercanas de la Videna. Hoy habrá una reunión allí donde se evaluará la situación de ‘Aladino’.
Su actual convocatoria sigue en pie y tiene que ver mucho con la confianza que tiene Ricardo Gareca –que tiene una conversación pendiente con él– en su rendimiento, aunque si sigue sin jugar podría quedar fuera de los amistosos de noviembre próximo y tendrá que manejar mejor su futuro para buscar un club donde jugar y también donde su conducta sea intachable, ya que más que en las páginas deportivas empieza a tener mayor aparición en las de espectáculo. Debe salir de su propia cueva.