El boldo es un arbusto para tratar diferentes dolencias, como reuma, trastornos digestivos e incluso hepáticos. La forma más frecuente de tomar es en infusión.
MEJORA HÍGADO
El boldo tiene 20 alcaloides que estimulan y benefician el hígado y la vesícula. Aumenta la producción de bilis y ayuda a su expulsión.
También evita la formación de cálculos y reduce los niveles de colesterol. Depura la sangre y el hígado.
SISTEMA DIGESTIVO
Es aconsejable para dolores de estómago, gastritis y problemas de digestión. Puedes condimentar las legumbres con hojas de esta planta como si fuera laurel.
Gracias a sus propiedades carminativas, es también antiflatulento, levemente sedante y analgésico.
Es ideal para personas que sufren de gases o ventosidades. A su vez, combate los cólicos intestinales y es laxante.
INSOMNIO
El té de boldo es bueno para combatir el insomnio y los trastornos del sueño. Sus aceites esenciales, eugenol, limoneno y cimeno sedan y calman el sistema nervioso. Las tisanas de boldo reducen a su vez la ansiedad, estrés y el nerviosismo.
SIST. INMUNOLÓGICO
Las personas operadas o que atraviesan una enfermedad que requiere tratamientos muy invasivos como el cáncer pueden aprovechar las bondades del boldo para mejorar su sistema inmune. Recomedable para resfríos, catarros, congestión nasal y dolor de garganta.
ANTIBIÓTICO
Sus más de 10 componentes nematicidas ayudan a combatir los gusanos intestinales. Es útil para tratar la gonorrea, malaria y Escherichia coli.